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sábado, 28 de junio de 2008

Mis Vacaciones...


Hoy regrese de unas estupendas vacaciones en República Dominicana. Durante todo el viaje lo que hice, además de divertirme, despejar mi mente, ver cosas nuevas y quemarme con el sol, fue reflexionar acerca de los privilegios que muchas veces tenemos y no nos damos cuenta.




En cada país, el estilo de vida, la cultura, creencias, valores tienen diferencias marcadas. Es genuinamente interesante poder salir de ese etnocentrismo, que muchas veces nos ataca y nos hace pensar que nuestra cultura es la mejor. Por ejemplo, en América Latina todos hablamos español, pero cada país le otorga un acento particular, único y eso es exquisito para mis oídos.

También existen similitudes, pero la realidad es que hay muchas diferencias. Similitudes, que hacen difícil comprender las ideologías racistas, discriminatorias y los prejuicios. Diferencias que abarcan desde la manera de ver la vida, las prioridades y hasta lo que nos hace feliz.


Por otra parte, mientras en donde estaba había comida en exceso, a sólo una corta distancia, habían personas que no tenían que comer, y pueden dar cátedra de lo que es el hambre y las necesidades. De lo que es trabajar por 10, 12, 14 horas, de los sacrificios, y de los sueños.

Indiscutiblemente, me sentí mal. Mal, porque el ver como la vida puede ser tan "extraña". Es irónico, como al mismo tiempo hay gente que disfruta sin ninguna preocupación, hay otros, que sus preocupaciones y necesidades son las que determinan el modo de vida. Además, el hecho de que se desperdicia tanta comida y la que no se consume se elimina, en vez de regalarla, me provoca indignación.

No podía dejar de pensar que las cosas están mal. Definitivamente, las cosas no están justamente distribuidas. Peor aún, se vive sin tomar acción en esto.

La pobreza es relativa, porque lo que me hace feliz a mi, no es lo mismo que a otras personas. Mis supuestas necesidades de cosas que deseo o anhelo, tampoco son las mismas, sin embargo, el poder alimentarse y poder vivir con dignidad no son cosas que deben estar sujetas exclusivamente a algunos.

Me gustó este viaje, porque pude compartir con gente excelente, que aunque quizás no vuelva a ver jamás, me enseñaron que a veces la inconformidad por lo que tenemos, nos impide ver nuestras verdaderas bendiciones.

lunes, 16 de junio de 2008

Pensando...

Hoy cumplo 26 años y he aprendido algunas cosas importantes…


  1. Dios es el principio, el centro y el final de todo. Nada sin El. Siempre obra de manera misteriosa, pero conveniente.

  2. El amor cambia todo. Hasta tu manera de pensar y de ver la vida.

  3. La familia es lo más importante en la vida. Las demás personas llegan y se van. Pero cuando la familia te ama, están incondicionalmente.

  4. Los pequeños detalles, son los que iluminan la vida.

  5. Un beso, dado con amor, no se compara con nada, transforma el instante y te transporta mágicamente.

  6. Toda experiencia vivida, tiene un propósito, una moraleja, aunque nos tome tiempo comprender cuál es.

  7. La vida es sólo un instante, por lo que hay que aprender a vivirla, valorando lo verdaderamente importante.

  8. Hay mucha gente que pasa por tu vida, pero solo algunos valoran eso.

  9. Los valores son indispensables.

  10. Los verdaderos amigos existen.

  11. Hay momentos mágicos que suceden y nos cambian la vida para siempre.

  12. Perdonar libera el alma de una carga demasiado pesada.

  13. La gente se equivoca, comete errores, pero vale la pena darle la oportunidad de enmendar los hechos.

  14. No se pueden sustituir nuestros sueños, por los de los demás.

  15. Cuando uno cree que conoce algo, la vida conspira para demostrarte que no.

  16. Los sueños, anhelos sin valor, son sólo cobardía.

  17. El miedo es el peor de los sentimientos. Ata, destruye y limita todo.

  18. La mentira daña todo lo que está involucrado.

  19. Juzgar es más fácil que atreverse a conocer.

  20. Hay más maldad de la que creía en los seres humanos.

  21. Las cosas que más queremos y que más valor tienen hoy, quizás no sean las mismas mañana.

  22. No se puede confiar ciegamente en alguien, por más que se ame.

  23. Hay gente que es capaz de lo que sea por alcanzar algo. De lo que sea.

  24. Amar duele. A veces más de lo que uno espera.

  25. Las religiones, en vez de unir, separan.

  26. La apatía, insensibilidad y desdén, identifican el mundo donde vivimos.

martes, 10 de junio de 2008

Pensamientos, recuerdos, momentos, instantes.


Pensamientos, recuerdos, momentos, instantes.

Se mantienen como una película, que no tiene fin. Nos acechan, acompañan, alegran, inspiran, perturban.

Pensamientos, preguntas, dudas, que no tuvieron contestación, que no se aclararon. Pensamientos que se convierten en toda una historia que imaginamos por no tener certeza.

Recuerdos que llenan el alma, pero a la vez atormentan. Recuerdos que son nuestros y se convierten en modos de vida porque marcan nuestra existencia.

Momentos que no se olvidan, instantes que permanecen intactos en el baúl de los recuerdos.

Instantes que quisiéramos poder congelar y que no hubieran pasado nunca. Instantes que no debieron pasar, pero ocurrieron.

La vida se trata de eso, de momentos, que conforman nuestros recuerdos. De esas historias que tuvieron su brillo, su gloria, su esplendor. Luego pasan a ser lo que guardamos con fervor. Eso que es nuestro, que nos queda después de haberlo vivido.

Pensamientos, recuerdos, momentos, instantes… unos felices, intensos, únicos, otros tristes, dolorosos e increíbles. Todos tienen en común el hecho de que gracias a ellos, somos lo que somos.

lunes, 9 de junio de 2008

Pensando en eso llamado amor


Realmente el amor es un sentimiento que transforma. El privilegio de amar, es una maravilla existencial.

El amor es todas sus manifestaciones es una obra de arte. El simple hecho de uno sentir que una o varias personas ocupan un lugar especial, importante, relevante, en nuestra vida, da energías para seguir viviendo.

El amor nos transforma, porque dejamos de ser simplemente nosotros, para pensar en esas personas a las cuales amamos. Son muchas las cosas que se hacen para hacer sentir bien a esa persona. Son muchos los sentimientos que experimentamos, cuando somos amados. Seguridad, alegría, confianza, felicidad, emoción, deseos de vivir y paz, decoran nuestra existencia.

Más aún, el amor llena y hace sentir que la vida tiene mayor sentido. El amar y ser amado, es sin dudarlo, la mejor experiencia al estar vivos. Va más allá de apariencias físicas, estatus económicos, limitaciones, raza, religión, género, creencias. Porque cuando el amor es genuino, es incondicional.

Aunque muchos traten de describirlo con palabras, solo pueden entenderlo, aquellos que hayan vivido con intensidad el sentirse amado ... es más que palabras... es más que simplemente decirlo, solo cierra tus ojos por un momento y siente como recorre dentro de ti ese sentimiento que te hace cada día ser una mejor persona. Además, trasciende con el tiempo.

Puede ser por tu madre, padre, herman@s, familiares, amig@s, pareja, hij@s... Pero se siente y está ahí y eso definitivamente nos llena y reconforta.

Me siento amada por mi familia, amig@s y por Dios, quien día a día me demuestra su infinito amor por mí y me permite amar.

viernes, 6 de junio de 2008

Nostalgia



La vida te enseña mucho, si uno se detiene a observar con cautela. La realidad es que estamos viviendo en un mundo donde la tristeza abunda. Donde la melancolia, nostalgia, tristza, es parte esencial de la realidad en la que estamos inmersos.


Hoy siento especial nostalgia, porque la tristeza es un sentimiento que se apodera de la gente y muchas veces no se sabe manejar. Más aún, la tristeza llega y a veces se aferra de tal manera, que la vida se convierte en un camino sin sentido, sin rumbo, sin ilusiones.


Siento nostalgia al pensar que hay personas que se sienten tan desesperadas que toman la vida en sus manos. Acaso nadie les dijo que había salida, acaso nadie se preocupo por hacerles sentir que vivir vale la pena. Acaso los golpes de la vida tuvieron mas fuerza que el calido viento de la alegría. Acaso el amor, la amistad, los hijos, o la familia no fueron suficientes. Siento especial nostalgia porque así como puedo ver todas las cosas buenas por las que vivir, hay personas que solo pueden ver todas las cosas malas por las cuales no vivir.

Siento nostalgia por la soledad, porque aunque muchas veces nos sirve para pensar y hacer un viaje de introspección, para algunos solo es el camino que conduce al abismo basado en la desesperanza. Soledad, que a veces no se siente bien, que se quisiera cambiar, pero por alguna extraña razón se convierte en fiel amiga.

Siento nostalgia, por todas las palabras que se dicen y pierden significado con el paso del tiempo. Por aquellas palabras que hacen vibrar un corazón y después lastiman en lo más profundo. Por todas las promesas que se hacen y se esfuman en el olvido. Porque muchas veces olvidamos que lo que hacemos se devuelve.

Siento nostalgia, porque en ocasiones, cuando no se sabe cuidar de la manera adecuada, la felicidad desaparece y dura muy poco. Porque la gente se olvida de valorar lo que verdaderamente es importante. Porque los buenos momentos vividos, se quedan como hechos asilados en los recuerdos de la memoria. Siento nostalgia, porque las cosas no siempre son como uno desea y eso duele.

Nostalgia, tristeza… llamase como se llame esto es parte del hecho de estar vivos.